Mientras los guitarristas y los cantantes se llevan la mayor parte de
la fama, el sonido de Bon Jovi no sería el mismo sin este teclista, David
Bryan. David está todo el día tocando los teclados,
por donde quiera que vayan o estén instalados. Se graduó en
la escuela en 1980 y estuvo dos años en la universidad.
Obligado
por sus padres a tomar lecciones de piano, comenzó a los 7
años de edad. A partir de los 14 comenzaba a tocar melodías
rockeras y a dejar a un lado los clásicos con los que había
aprendido.
A
los 16 años comenzó a tocar en una banda con un tal Bongiovi,
con un órgano Hammond. A partir de ahí hicieron
una profunda amistad y siguieron juntos durante dos años. A los
18 tuvieron que separase por un tiempo, mientras Jon escribía
temas y David aprendía más piano. Un año y medio
después volvían a unirse intentando formar una banda, el
inicio de Bon Jovi.
"Observas
al organizador porque tiene la pelota y es el que gana y el que pierde
el juego. Pero si no tiene a nadie a quien tirarle la pelota o quien
le marque a un contrario, no llega a ninguna parte. Somos un equipo.
Cada uno tenemos nuestro papel y el total es mucho mayor que la suma
de los individuos".
"Con
cada disco de Bon Jovi aprendo como músico y como artista, cada
disco de la banda también es un paso hacia delante para mi. Cualquier
proyecto en el que estoy envuelto es un proceso de aprendizaje, y sobre
todo un reto para mi".
"Siempre
he dicho algo y lo sigo manteniendo, si no fuera músico, no podría
dedicarme a otra cosa, porque no sería nada". |